Ir al contenido principal

Entradas

Destacado

Nos emocionamos

  Los jugadores entran y la tribuna estalla. Hay felicidad en los rostros.   “¡Se los extrañaba muchachos! ”.  Todos cantan y gritan. El equipo queda perplejo ante semejante demostración de cariño. No lo pueden evitar, se escapan las lágrimas, explota el llanto. Entran los rivales y también ellos se rinden a la emoción. Lloran y moquean con desconsuelo.  Los árbitros intentan recuperar el decoro. Es tarde, el lineman tiene los ojos empañados. Así no se puede, dice el juez.  Toca el silbato y sentencia: “partido suspendido”.  Todos nos retiramos profundamente emocionados.

Si te gustó lo que leíste

Invitame un café en cafecito.app

Últimas entradas

Insulto**

Temblor

Continuidad de la continuidad de los parques

El bar de Benítez, en la nube

Paralelas

Debajo

Malabares

¿La casa está en orden?

¿Qué fue primero?

Remolque